El poeta zaragozano, Fernando Ferreró desencarnó a los 93 años.- El poeta, escultor y pintor, también profesor, Fernando Ferreró (Zaragoza, 1927-2021) desencarnó el pasado domingo. Fue asiduo del café Nike, de tantas voces y ecos literario-artísticos. Tenemos su Obra poética completa (PUZ, Gobierno de Aragón, 2016), en edición de Julio del Pino Perales. Su poesía llama poderosamente la atención por esa elegante esencialidad que le es característica: ese tratar de conocer la esencialidad humana que surge de ese batirse el cobre con el lenguaje: ser y paisaje. No sé si inquietante aventura poética dentro del fragmento, del poema breve. El verso, el poema y la poesía en el límite: “Eco de ayer./ Quietud entre el cristal/ y el fondo/ del cuarto. La penumbra”.

Guardo con cariño y debidamente dedicados La densidad implícita (1988), El texto mínimo (1988); El paisaje continuo (1989) y Falacia (1992), además de su obra completa citada. No sé el porqué nos encontramos en Salou, en una de sus exposiciones, supongo que por aquel entonces ejercía crítico de arte en el Diario de Tarragona, además de llevar el suplemento de Cultura, y después solo cartas y libros y noticias de amigos comunes, como Félix Romeo Pescador (Zaragoza,1968-Marid, 2011) o Nacho Escuín y Antonio Pérez Lasheras: conocedores y divulgadores de su poesía.

Quiero terminar con estas palabras del estudioso de su obra, Julio del Pino: “Fernando Ferró es, ciertamente, un autor único y original en la historia de la poesía española. Habiendo desarrollado una lírica filosófica tan ambiciosa e inabarcable, ha alcanzado la cumbre de su irresolución, dejando su núcleo intacto y, al mismo tiempo, disponiendo su virginidad para las voces líricas del futuro, que habrán de tomar el testigo de cuantas preguntas y cuestiones han sembrado a lo largo de su obra”.

¡Ojalá lo volvamos a (re)leer! ¡Ya se sabe que no hay mejor homenaje para un poeta que conocer su obra! ¡Gracias por escribir, Fernando Ferreró! Enrique Villagrasa

 

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Asomaba la noche

junto a los fuegos del ocaso.

El aire removía

en desiguales tramos

algunos casos de mi vida.

Era bueno estar vivo,

saber que te encontrabas

en el coro de signos

que revelaban su misterio…

Las paredes que habito

cubren de soledad su relato.

 

Obra poética completa

Fernando Ferreró

(Edición de Julio del Pino Perales)

PUZ

Págs. 307    Pvp. 24€