Con estas recomendaciones tenéis TOOOODO el verano por delante para poner la pila del cráneo al día. Disfrutad mucho de la playa, la ciudad o la montaña y… ¡VISITAD LAS LIBRERÍAS!

 

Texto: Sabina FRIELDJUDSSËN  Foto: Asís G. AYERBE

 

 

Verano a tres bandas

William Boyd tiene la rara habilidad de contar historias complejas, incluso duras, de manera divertida. En Trío (Alfaguara) nos lleva al caliente verano de 1968 en plena guerra de Vietnam, el París de las barricadas y un Martin Luther King asesinado. Tres personajes (un productor, una actriz y una novelista) ven entrelazarse sus vidas, que cada vez les parecen más absurdas. Agridulce, sobre todo, tierna.

 

 

 

Una infancia en la arena

En La playa infinita (Seix Barral) Antonio Iturbe, que algo tiene que ver con Librújula, corre por esa playa de la infancia sin principio ni final. El protagonista, tras años de ausencia, trata de regresar corriendo al modesto barrio portuario donde creció (La Barceloneta) para buscar a un viejo compañero del colegio, pero se estrella contra la realidad del presente. Sin embargo, alguien le tenderá un hilo para orientarse en el laberinto.

 

 

 

Con los ojos de un jabalí

Jaume Cabré es seguramente el escritor en lengua catalana más prestigioso de este tiempo. Tras la apabullante Jo confesso (Yo confieso) nos regala una fábula para el verano en Consumits pel foc/Consumidos por el fuego (Proa/Destino). Un libro breve e ingenioso en el que miramos las cosas a través de los ojos de un jabalí y nos muestra lo difícil que es para los humanos no quemarse en su propio fuego.

 

 

 

Hechizado por la muerte

En el centenario de la muerte de Emilia Pardo Bazán, Nocturna recupera La sirena negra, novela de gesto crepuscular y trasfondo psicológico que nos cuenta las penas de Gaspar de Montenegro, un joven más fascinado por la idea de la muerte que por casarse con una mujer de buena familia.

 

 

 

Dolor y espectáculo

Una niña ha caído al interior de un pozo a las afueras de Madrid y la periodista Greta Cadaqués es destinada a cubrir la información de esas horas cruciales. Su jefe en la cadena no quiere información, quiere audiencia. En El pozo (Destino), Berna González Harbour nos muestra el pulso entre lo que le conviene a la protagonista y lo que cree que es decente. Novela de acción con una reflexión profunda sobre el mundo de la sobreinformación y el espectáculo que hemos creado entre todos.

 

 

 

Vidas en blanco

En 1897, tres aeronautas se propusieron la épica peripecia de llegar en globo hasta el polo Norte partiendo desde Noruega. Su rastro se perdió hasta que se hallaron sus restos, treinta años después, junto a un diario y un carrete de fotos. Con esos materiales reales y un cemento de imaginación, la escritora parisina Hélene Gaudy reconstruye en Un mundo sin orillas (Tusquets) su aventura sobre el mar de hielo.

 

 

 

Coraje

Basada en la extraordinaria vida de su abuelo, Louise Erdrich ha escrito El vigilante nocturno (Siruela), que acaba de ganar el premio Pulitzer 2021 de Narrativa. Nos cuenta cómo en 1953 Thomas Wazhashk es el vigilante nocturno de la primera fábrica inaugurada cerca de la reserva india de Turtle Mountain y se niega a aceptar las nuevas medidas legislativas que, con la excusa de dar más libertad a los indios, restringen su identidad. Está dispuesto a luchar contra todo y contra todos por lo que cree justo.

 

 

Fama cruel

Elia Barceló publica Disfraces terribles (Roca Editorial) para contarnos la historia, rodeada de silencios, de un prestigioso escritor argentino que se hizo enormemente popular con su primera novela, declaró su homosexualidad en una época en la que no era muy conveniente hacerlo y posteriormente se suicidó de un disparo. Años después, un biógrafo reconstruye su vida y nos muestra la trastienda menos glamurosa del éxito literario.

 

 

 

La afilada lengua de Truman

El canto del cisne (Lumen) resulta en manos de Kelleigh Greenberg-Jephcott una biografía novelada deliciosamente chismosa de un personaje tan poliédrico como Truman Capote. Capote, después de rendir crítica y público a sus pies con A sangre fría y ser el rey de la vida social neoyorquina, publicó todo tipo de maledicencias sobre la alta sociedad que lo mimaba y por la que se dejaba mimar.

 

 

 

El bebé robado

Mitsuyo Kakuta, con sensibilidad no exenta de angustia, nos cuenta en La cigarra del octavo día (Galaxia Gutenberg) la extraña historia del robo de un bebé que quiere ser un rescate. Kiwako sale corriendo con el bebé que han dejado solo y lucha por ese vínculo con una criatura por la que siente una infinita ternura. Una lectura bella y sobrecogedora.

 

 

 

 

Gritos en silencio

Oportuno rescate de la primera novela de Kent Haruf, El vínculo más fuerte (Literatura Random House), que nos traslada a una áspera América rural hecha de campos de maíz, ganado y unos códigos de comunidad que nadie se atreve a saltarse. La octogenaria Edith Goodnough está acusada de asesinato y un periodista desgranará su vida para tratar de desvelar los secretos de una vida con demasiados silencios.

 

 

 

Tierra y paz

Este relato es breve en páginas pero largo en intenciones. Una lectura deliciosa que tiene mucho de autobiográfico por parte del gran escritor ruso Lev Tolstói. En La mañana de un terrateniente (Acantilado) se cuenta cómo un joven terrateniente idealista quiere cambiar la relación con sus empleados en la finca, pero sus familiares le advierten de que no altere lo que siempre ha sido así. El propio Tolstói fundó una escuela para los hijos de sus trabajadores, pero no todo fue fácil.

 

 

 

Contar y callar

Las historias de la premio Nobel Alice Munro golpean. No por el uso de artificios ni situaciones escabrosas, sino por esa mirada que lo atraviesa todo, también las esperanzas y los sueños. La recopilación de sus cuentos en esta edición de Lumen titulada Algo que quería contarte resulta una lectura absorbente, con temas diversos pero que giran en torno a preguntas que todos nos hacemos antes o después: quiénes son los demás que nos observan desde afuera pero, sobre todo, ¿quiénes somos nosotros mismos? ¿Cuánto hemos de contarles a los demás sobre lo que somos? ¿Cuánto hay de verdad en lo que nos cuentan ellos?