El cómic está de moda y nosotros te proponemos seis libros para llevarte estas vacaciones.

 

Texto: Manu GONZÁLEZ  Foto: Asís G. AYERBE

 

Odio fraterno

En Dos hermanos (Planeta Cómics), los gemelos más famosos del cómic brasileño, Fabio Moon y Gabriel Bá, adaptan la famosa novela de Milton Hatoum sobre dos gemelos que se odian. En el Manao de principios del siglo XX, en la ribera del río Amazonas, viven los gemelos Omar y Yaqub. De origen libanés, Omar es mujeriego y vago, además de ser el ojito derecho de mamá. Yaqub, por su parte, es frío, trabajador y calculador. Narrado por diversos miembros de la familia, descubriremos medio siglo de amor, engaño y odio, mucho odio, en una excelente novela gráfica en blanco y negro.

 

 

Paisaje y personajes

La isla (Reservoir Books) es el maravilloso debut largo de Mayte Alvarado, una autora que domina el color como vehículo de emociones de manera tan excelente como la autora María Medem. Los protagonistas de esta fábula de gran calado poético están atrapados tanto mental como físicamente en una pequeña isla que limita su mundo: una joven enamorada, un viejo pescador carcomido por el dolor y un perro, representación mágica de la propia leyenda negra de la isla. Alvarado integra paisaje y personajes en una rica paleta de colores expresionistas.

 

A falta de pan, surrealismo

Hambre (1890) está considerada como la primera novela moderna de  Escandinavia y fue una obra pionera dentro del tratamiento psicológico. Knut Hamsun convirtió las desgracias de su personaje principal en una lectura cercana a la irracionalidad y el humor. En esta adaptación homónima (Nórdica), Martin Ernstsen refleja excelentemente esa irracionalidad, cercana al  surrealismo que produce el hambre, y utiliza elementos más cartoonescos para hacernos reír con las desgracias de un escritor famélico al que todo le sale mal en la Kristiania-Oslo de finales del siglo XIX.

 

Doble ración de manga

Doble ración del maestro del manga Ikegami gracias a Satori Ediciones. Yuko recopila relatos más modernos de este clásico autor centrados, sobre todo, en diversos fetichismos sexuales. Incluye adaptaciones de historias cortas basadas en la literatura japonesa de la era Taisho (1912-1926). Oen muestra sus primeros cinco años (1968-1972) como autor con relatos duros cercano al fantástico donde vemos cómo evolucionó rápidamente su estilo entre la escuela cartoonesca de Shigeru Mizuki y el realismo más anatómico que le hizo famoso con sus conocidas obras de los ochenta, como El Puño de la Estrella del Norte.

 

La geometría de Fritz Lang

Metrópolis, la obra maestra de Fritz Lang, no tardó en hacerse presente en la historia del cómic. Osamu Tezuka realizó una adaptación libre de la misma en 1949 y nuestro José María Beroy juntó dos obras de Lang en Doctor Mabuse (1985). El argentino Christian Montenegro adapta ahora la historia de María, los Fredersen y el mad doctor Rotwang en una novela gráfica de altura, publicada por Los Libros del Zorro Rojo y creada con figuras geométricas, en la que no falta ni la porosidad granulada del metraje original, transportándonos a la experimentación de la película.

 

Historia alternativa

Enamorado de la música rock y la historia de la contracultura, el guionista francés Herve Bourhis crea una ucronía deliciosa sobre una historia alternativa de la computación. Ilustrada con mimo por el argentino Lucas Varela, El labo (La Cúpula) sitúa la invención de la microcomputación y el despegue de la telefonía móvil muy alejadas de Silicon Valley, en la campiña al sur de París, en una empresa de fotocopiadoras. Divertida y muy costumbrista, esta obra nos cuenta que tu ordenador no nació en un garaje de California, sino en una comuna hippy francesa.