Raquel Ramírez de Arellano nace en Madrid, el 6 de septiembre de 1975. Licenciada en Filología Hispánica por la Universidad Complutense de Madrid, ejerce desde el año 2000 como Profesora de Lengua castellana y Literatura en Educación Secundaria en centros de la Comunidad de Madrid, actualmente en el IES Gabriel García Márquez, de Leganés. Además, ha impartido talleres poéticos en Centros Culturales y Asociaciones vecinales del Municipio de Leganés. Ha coordinado el Seminario de Literatura Infantil y Juvenil Ana Pelegrín de Acción Educativa, Movimiento de Renovación Pedagógica en el que participa activamente. Ha publicado artículos sobre promoción de la lectura infantil y juvenil y la escritura creativa en la Revista Lazarillo, así como textos poéticos y reseñas en múltiples revistas literarias españolas y latino americanas como: Bostezo, Kokoro, Caligrama, Thalamus, Oculta.lit, Lowfiardentia, Espadaña, Viento Sur, Voces de poetas… Ha Participado en encuentros literarios entre los que destacan el Festival Voces del Extremo en Madrid, 2014 o el X Encuentro de poesía “A orillas del Órbigo” que organiza la Concejalía de Cultura del Ayuntamiento de Villarejo de Órbigo (León) en 2017.

Ha participado en antologías poéticas como: Esa gente que soy y que conozco: Homenaje a Juan Carlos Mestre (Ayuntamiento de Leganés, 2014) Antología poética Voces del Extremo Madrid 2014 (Amargord, 2014) Instantáneas junto al agua (Eolas, 2017), fanzine Cruz (Libre Configuración y Genoma Poético, 2018), Mar sin fornteras (stilo Editrice, 2020) En julio de 2014 publicó Riego automático en la editorial Ártese quien pueda. En 2017 obtuvo el Premio de Poesía Blas de Otero Villa de Bilbao por el libro La arquitectura de las colmenas. En mayo de 2018 ha publicado La arquitectura de las colmenas en la editorial Devenir. Se ha hecho cargo de la edición de la Antología poética de Antonio Machado (Clásicos hispánicos, Anaya, 2020), de la selección y prólogo de Los antecedentes penales del blanco, antología poética de Juan Carlos Mestre (El sastre de Apollinaire, 2020) y de la selección, prólogo y guía didáctica de los Cuentos de Antonio Pereira (Anaya, 2021). Como artista visual ha participado en las exposiciones colectivas de poesía visual: Poema visual: homenaje a Joan Brossa (Universidad popular José Hierro, abril 2019) y Por los ojos (Escuela oficial de idiomas de Carabanchel, septiembre 2019), ambas comisariadas por Eva Hiernaux. Sus poemas han sido traducidos al italiano.

 

 

OS POETAS DIZEM

En la frente del millennial late un mosquito,

late un poste de stop en la calle 42 de Broadway en los cristales de sus gafas de pasta,

late el arbolito donde Steve Jobs plantó sus manzanas

¿qué fue primero, bichito del sur?

¿la raíz? ¿o la semilla en la frente marchita del Gardel en las entretelas de tus cookies ?

Más vale que no

más vale que nunca te parta un rayo, peli negra,

no vas a generar más estadísticas a favor de un buen invierno

con su nieve,

sus aceras mojadas,

sus paraguas puntiagudos señalando al cielo

y sus botas de regar los charcos.

Siempre es mejor dejar el frío boca abajo escurriendo las malas intenciones.

Así lo dicen las mejores novelas japonesas que me encantan,

así lo dicen los cómics de manga japoneses que no leo,

así lo dice tu voz, alondra dormida, entre los juncos.

Os poetas dizem cosas en idiomas hartos.

Dale un candado a un poeta y te desprograma la clave en cinco segundos;

así se comporta la escala en do mayor en muchísimas canciones.

Pinta tus jardines y encola las gasas de la herida.

Crecen así las páginas con todas sus desilusiones en brazos,

teje la araña su tela en la televisión de los espejismos que te laten, sí, que te laten en

los cristalitos de latir corazones.

Habíamos empantanado mi vida.

Habíamos puesto patas arriba lo que dios manda cuando manda lo que manda dios.

Habíamos condenado al paraíso del amor nuestras cuatro antenas

pero los años corren en lánguido reposo como la batería de un Mac.

Os poetas dizem mentiras en el aliño de la ensalada,

toman café con la fisioterapeuta de turno:

¡crac! fuera del cuello la culebra.

Me gusta cómo piensas aunque pintamos canas,

tienes aún el poder del misterio,

el misterio está en esas palabras que encuentras para convencer a la guía del museo

del dominio social que se ejerce en los distintos tipos de representación de las escalas

de los mapas;

a saber:

Europa más grande,

América latina diminuta,

Goliat, América del norte,

África la micra que late, ¡que late!, entre dos isobaras.

Eso es el misterio,

lo que te hace tan y tan poco viril.

A lo que iba,

nos habíamos embarcado en una de esas intrigas:

una peli de cine de gangsters, tono erótico, tono no te vayas, tono ¡te quedan tan bien

esas medias rojas!

Cuatro palabras arrastran toda la autoridad que precisa un hablante pata construir con

éxito una frase completa de amor:

“te amo tanto, pesesito”

Os poetas dizem a la dependienta embarazada:

– Quédate ahí apoyada en la escalera yo voy, por favor, no quiero molestarte. Tú

tan joven, con tu incipiente panza de no más de tres meses y yo con mis

paranoias amargas por las líneas de expresión – dizem os poetas-

¡Al carajo con la Rebelión!

Todo principio se encuentra en el insistente cri cri de los grillos

en la intermitencia gramatical del estruendo de las cigarras.