Juan Antonio Masoliver Ródenas es narrador, poeta y uno de los críticos literarios más prestigiosos de nuestro país. De su obra y su recorrido vital charló con el periodista y escritor Sergio Vila-Sanjuán en el marco de los Diálogos Online, organizados por la ACEC, con el patrocinio de CEDRO.

Texto: Susana Picos

 

La figura del crítico literario está bastante denostada en los tiempos que vivimos, pero siempre hay nombres que están a salvo de ser cuestionados. Este es el caso de Juan Antonio Masoliver Ródenas, crítico literario de La Vanguardia, narrador, poeta, profesor…que en el marco de los Diálogos Online de la ACEC conversó con el escritor y director del Suplemento Cultura/s de La Vanguardia, Sergio Vila-Sanjuán, sobre su dilatada trayectoria, que le ha permitido ser testigo de una época literaria.

“Este hombre de letras, en el sentido más amplio de la palabra”, como lo definió Vila-Sanjuán, nació en un pequeño pueblo de la costa de la provincia de Barcelona, El Masnou, en 1939. Pasó allí su infancia y regresó muchos años después, un lugar que Masoliver Ródenas ha plasmado a menudo en sus libros.

También su familia es uno de los temas que aparece en muchos de sus textos. Su tío Juan Ramón Masoliver fue una figura emblemática del mundo barcelonés durante el franquismo como corresponsal, crítico de arte y hombre de amplia cultura -amigo de intelectuales como Ezra Pound-. Influyó decisivamente en el joven Juan Ramón al poner a su disposición, con tan solo 9 años, su gran biblioteca, introduciéndolo en la literatura y la poesía y, posteriormente, el periodismo. También su padre, un gran anglófilo, le animó de bien joven a leer a Joyce contagiándole el respeto y la admiración por el país inglés. “Mi padre era un anglófilo tremendo. Por él leí a Joyce. Londres me fascinó. Me encantó la gente, la lengua… Para mí ha sido definitiva en mi formación. Gracias a eso me hice catedrático de literatura española y latinoamericana en la Universidad de Westminster. Viví en Londres casi 40 años”.

Cuando Sergio Vila-Sanjuán le pregunta: ¿Qué es la literatura para ti? Masoliver Ródenas contesta: “la literatura es una pasión. Es lectura, escritura… es todo un mundo. No he salido nunca del mundo de la literatura.”

En 2019 publicó sus memorias Desde mi celda en la editorial Acantilado, donde se encuentra casi toda su obra. En ellas nos habla de sus maestros en la Universidad cuando aún estudiaba en Barcelona: Martín de Riquer, Joan Petit, Vilanova, Gomà… a los que se declara “muy agradecido” por ampliar su mirada a otras obras y otros autores. Nos habla de su relación con Ferrater o Gil de Biedma, Barral, sobre el que cuenta que “tenía muy buena relación. Me gustaba mucho como poeta. Era extravagante y podía parecer pedante, pero para mí no lo era”.  Rememora también sus vivencias con importantes figuras de la literatura universal. “Con Cabrera Infante nos entendíamos mucho. Todo él era extravagante, muy divertido y ocurrente. Vargas Llosa era algo distinto. Si no lo conoces, no es una persona que se dé, pero tenía buena relación tanto con él como con su mujer de entonces, Patricia”.

Vila-Sanjuán le recuerda su encontronazo con otro compañero del gremio, el crítico literario Miguel García Posada, a quien en su tercer volumen de memorias de ficción La puerta del inglés le dedica un agrio ataque. “García Posada me trató muy mal y se lo dije en el libro, y también a él directamente. Mi rencor es un rencor de escritor, no de persona”.

Debutó en La Vanguardia en 1970 con un comentario sobre Relato de un náufrago de Gabriel García Márquez, y 40 años después sigue escribiendo críticas en el mismo diario. Cuando Vila-Sanjuán le pregunta por esta faceta, Masoliver Ródenas es claro: “La crítica literaria me ha aportado mucho. Me ha enseñado a leer. Puedo compaginarla con mi escritura y mi docencia; es un conjunto de experiencias que comunican”.

Su obra literaria es extensa: La puerta del inglés (2001), Voces contemporáneas (2004), La noche de la conspiración de la pólvora (2006), La calle Fontanills (2010), El ciego en la ventana. Monotonías (2014), La inocencia lesionada (2016) y Desde mi celda (2019), además de su obra poética: Poesía reunida (1999), La memoria sin tregua (2002), Sònia (2008), Paraísos a ciegas (2012) y La negación de la luz (2017); su último libro La plenitud del vacío (2022) es en palabras de su editora, “la culminación de su obra poética”.

Sergio Vila-Sanjuán, en este mano a mano que devino en charla profunda y cómplice, definió esa personalidad poliédrica, culta y apasionada de Juan Antonio Masoliver Ródenas como «memoria de una época literaria, de tu ciudad, de Europa.  Existencia libre de alguien que ha llevado adelante sus iniciativas con absoluta independencia y un grato sentido ácrata que nos enseña muchas cosas”.

La charla completa en: https://www.youtube.com/watch?v=VXcsHZSpTLE