Magdalena Palmer recibe el XXIV Premio de Traducción Ángel Crespo, que se entrega hoy en la gala de la Nit de l’Edició, por su traducción del inglés de la novela «Otoño», de Ali Smith.

 

 

Texto: Redacción

 

El Premio de Traducción Ángel Crespo llega a su XXIV edición, un galardón que nació para rendir homenaje al gran traductor, poeta y humanista Ángel Crespo. El certamen, convocado por la Asociación Colegial de Escritores de Catalunya, el Centro Español de Derechos Reprográficos y el Gremi d’Editors de Catalunya, premia la mejor obra traducida de cualquier lengua de la Comunidad Europea y del ruso publicada por primera vez en España durante el año anterior, en este caso 2020.
En esta edición, la ganadora ha sido Magdalena Palmer por su traducción del inglés de la novela Otoño, primer volumen del Cuarteto Estacional de la escritora británica Ali Smith, publicado por Nórdica. El galardón, dotado con 3.000€, se hará entrega durante la gala de la Nit de l’Edició del Gremi d’Editors de Catalunya, que se celebrará hoy, 13 de diciembre.

– Magdalena, ¿cómo acaba siendo una licenciada en Geografía e Historia, especializada en Historia Medieval, traductora?
Empecé a trabajar en el mundo del libro muy pronto, en el último año de carrera: primero como correctora, luego redactora, después como editora de mesa, hasta que un día hice una prueba de traducción y ahí sigo: encontré lo que realmente me gustaba. Supongo que habría sido más lógico estudiar Traducción o Filología, pero es que en aquellos tiempos me entusiasmaban la historia medieval y la paleografía. En cualquier caso, la historia tiene mucho de ficción literaria…

-Hemos leído en tu currículum que desde finales de los 90 te dedicas a la traducción y llevas más de 70 obras traducidas, ¿qué ha sido lo más complicado para ti de esta profesión?                                                              Curiosamente, lo más complicado ha sido todo aquello no relacionado directamente con el acto de traducir.

– La mayoría de las obras que has traducido han sido de ficción, pero alguna has traducido de no ficción, ¿hay diferencia a la hora de abordar la traducción?
Cada proyecto de traducción es distinto y se aborda de forma distinta, independientemente de que sea ficción o ensayo. Dicho esto, la traducción de ficción suele requerir más creatividad y el ensayo más análisis: léxico específico, bibliografía, etc. Pero no hay que generalizar; te puedes encontrar con una novela que trata de un jugador de béisbol o de una entomóloga y casi hay que hacer un curso acelerado de esas materias. Y también hay obras de no ficción muy literarias y exigentes.

– Tanto traduces autores clásicos como contemporáneos, ¿cuáles te suponen un mayor reto?
Depende en gran medida de la complejidad del libro, que es independiente de la época en la que fue escrito. En principio, los autores clásicos siempre tienen la dificultad añadida de evitar los anacronismos, hay que estar mucho más atenta al léxico, consultar diccionarios de la época y el CORDE*, pero también son textos que te dan muchas alegrías, y si han llegado hasta nuestros días es porque tienen una calidad excepcional. Los autores contemporáneos presentan otros retos; y también pueden estar ambientados en tiempos pasados, por lo que esa atención a los anacronismos tiene que redoblarse.

– La novela Otoño, de Ali Smith, forma parte de un Cuarteto Estacional que se ha ido publicando en distintos meses y del cual te has encargado de traducir. ¿Cómo ha sido el proceso de traducción?
Cuando empezamos el proyecto, Ali Smith ya había publicado tres novelas de su Cuarteto estacional; Summer, la última, apareció  en verano de 2020, por lo que coincidió con las galeradas de nuestro Otoño, que es el primero del ciclo. Fue entonces cuando Diego Moreno, editor de Nórdica, me planteó la posibilidad de publicar el cuarteto a lo largo de un año, también en su estación correspondiente. Me pareció una idea magnífica. Establecimos un calendario con los plazos de entrega de cada una de las novelas y su fecha de publicación. Fue un año muy intenso y una experiencia preciosa.

Otoño recibió el Premi Llibreter en 2020, y tras este título se publicaron Invierno, Primavera y Verano, ¿te supuso alguna presión que el primer libro del Cuarteto recibiera esta distinción a la hora de traducir los siguientes? 
La presión ya existe al traducir a una autora conocida, pero ocurrió más bien lo contrario. La buena acogida de Otoño me dio seguridad y confianza para abordar el resto del cuarteto.

Con Otoño has sido finalista del Premio Esther Benítez y ahora recibes el Premio de Traducción Ángel Crespo por tu traducción del inglés. ¿los premios a la traducción ayudan a visibilizar vuestro trabajo y abren puertas a otros proyectos o solo son flor de un día?
Podré responder a esta pregunta dentro de un año… Ahora sí puedo decirte que a mí me ha servido muchísimo, ha sido una gran alegría personal y profesional.

 

*Corpus diacrónico del español, banco de datos de la lengua española gestionado por la Real Academia Española