Que Nacho Escuín (Teruel, 1981) es poeta lo sabe todo el mundo y que el mes de abril es lo que es también, gracias a Eliot y ahora también a Escuín, pues en su nuevo poemario da buena cuenta de esto con un tono elegíaco, Nadar hasta la orilla (Olifante), con un precioso texto y un poema, Tributo, en la solapa del libro del reconocido poeta Ángel Guinda.

No sé si uno nada hasta la orilla para morir en ella o tal vez nada hasta la orilla para no ahogarse. Creo que las dos aptitudes se dan en este libro. El yo poético de Escuín nada hasta esa orilla para renacer, cual ave Fénix. Aunque tal vez sea metáfora de ese nadar en el líquido amniótico de la existencia: “tu sonrisa en la arena mojada/ la vida que te espera”.

El libro está lleno de vida y es además un homenaje a esos amigos que han caminado junto al poeta. A la vez es un dar cuenta de forma lírica de que escribir poesía es un ejercicio casi extremo de supervivencia. En este poemario hay concentración semántica y profundidad poética, pues son varios y diversos los tesoros verbales. Creo que es el poemario de madurez de este poeta transtemporal que es Nacho Escuín. Pues en este libro uno puede leer su propia vida como si fuera la de otro. La imaginación poética del autor es digna de destacar: “Bajo la tierra/ no hay día ni noche/ ni existe más tiempo/ que el de la angustia/ y el llanto”.

Escribir sobre la poesía de Nacho Escuín en Nadar hasta la orilla es dar testimonio de este descubrimiento poético: de una escritura cuya fuerza luminosa nada hasta nosotros, personas lectoras, y nos hace y deshace, nos atraviesa y nos deja tirados, pero a salvo, en la orilla de la poesía. Tal vez el territorio del poema se sitúe para el poeta en el límite entre el atardecer y el alba: “No hay comodidad/ ni depresión/ que valga/ cuando te reclama/ la belleza”. Enrique Villagrasa

 

 

EN MEDIO DE TODO

Arriba

el silencio del cielo

más azul de la historia.

 

Aquí abajo

los lirios

que vencen la amenaza

del cruel abril

y buscan

con sus pétalos

afilados

tocarlo.

 

Y nosotros

en medio de todo esto

observando

la tensión de lo imposible

creyendo

ciegamente en ello.

 

Nadar hasta la orilla

Nacho Escuín

Olifante

48 págs. 15€