“Poesía es belleza lograda con el reducido inventario de los fonemas de una lengua y es vómito inevitable y apresurado. Poesía es exploración de la propia intimidad del poeta y, al mismo tiempo, denuncia y testimonio social”. Estas palabras son del poeta Pascual-Antonio Beño (Manzanares, Ciudad Real, 1932-Sevilla, 2008) recogidas en Poemas. Obra lírica completa [segunda edición ampliada] (Ars Poetica, 2018 y 2020). Una poesía que hay que conocer y como dice Pedro Menchén, quien ha estado al cuidado de la edición, notas y poemas: “Beño escribió unos poemas mejores que otros, naturalmente, como todo poeta, pero nos dejó un número considerable de poemas antológicos, inolvidables, maravillosos, por los que merece ser valorado y recordado. Su estilo y su personalidad, tan peculiares, su filosofía de la vida, su angustia existencial (o, si se quiere, su drama personal) y su visión proteica del ser humano, hacen de él un gran poeta, uno de esos poetas que, como Walt Whitman, van más allá de la poesía”. Creo que leer Poemas supone encontrarte con una voz potente, con poderío, de las más altas de la poesía española moderna. No cabe ninguna duda de que la edición de Menchén despliega ante la persona lectora todo una geografía, que parte de lo intemporal y habla para ese amplio mundo ávido de sentir esos sentimientos siempre eternos. Así pues, tenemos en esta edición el retrato más fidedigno y completo del gran poeta Beño. Conocemos todo su mundo real e imaginativo. Leer a Beño es sentir todo lo que le atañe al hombre, el drama humano, el desgraciado o brillante destino que soporta la persona en todo momento de su existencia, dada su condición humana. ¡Mil gracias también a Ars Poetica, por esta edición! Enrique Villagrasa

 

 

DICHOSOS 

Dichosos los que nunca se sintieron

huérfanos de amores y hambrientos de justicia,

los que jamás sufrieron tristeza en su infancia,

amargura en la adolescencia,

desesperación después y siempre.

Dichosos los que sólo pensaron en sí mismos,

los que nunca padecieron por los demás,

los que con todo se conformaron,

incapaces de usar su propia razón.

 

Dichosos los que vivieron siempre

de espaldas a la belleza que hiere,

a la duda que destroza,

a la infidelidad que deforma.

Dichosos los zánganos, las obreras

de la gran colmena existencial.

 

Aquellos para los que Beethoven

es como un pequeño suplicio,

la poesía cosa de anormales,

la solidaridad inútil,

el amor ganas de perder el tiempo.

 

Dichosos —a veces los envidio—

aquellos que nunca salieron de su barrio,

de su ciudad pequeña, 

de su mundo sencillo y fácil,

siquiera fuese con el pensamiento;

los que nunca sufrieron cáncer en el alma.

 

Dichosos los hombres de feliz infancia,

de adolescencia sin amores desesperados,

de juventud sin inquietudes, salvo

el partido de fútbol del domingo,

la quiniela del martes

y la cuenta bancaria ambicionada.

 

Dichosos los que nunca sintieron

la tentación del suicidio,

ni el amor sin límites,

ni el perfecto sentido de lo ilógico,

ni las náuseas existenciales,

ni el mensaje de un torso de Fidias,

de un ramo de violetas,

de una calavera inexpresiva,

del embrión que late hacia la vida,

de la nave que surca los espacios,

de un poema de Rilke acaso.

 

Dichosos, sí, dichosos y malaventurados.

 

 

Poemas. Obra lírica completa

Pascual Antonio Beño

Colaborador: Pedro Menchén

Ars Poética

456 págs. 18€