«Viaje a Galicia», de Isabel García Díaz

Los relatos que componen este libro son pinceladas, estampas, evocaciones de momentos de mi vida o la de los otros, tomadas al vuelo para reproducir un instante fugaz.

He titulado este libro Barcelona-Galicia porque los relatos breves que lo componen hacen referencia a estos dos lugares. De Barcelona vienen las evocaciones de la vida cotidiana, del pasado y del presente. De Galicia, los recuerdos de los largos veranos en la casa de mis abuelos paternos. Aquella aldea estaba plagada de un realismo mágico, llena de historias orales que se hilvanaban las unas con las otras y que ahora quedarán escritas para que no se pierdan en el olvido.

Al final, uno acaba contando lo que le contaron.

(Fragmento del prólogo de Barcelona-Galicia)

Isabel García Díaz

 

 

VIAJE A GALICIA

Aquellos viajes eran una odisea. Al principio íbamos en el tren Shanghái Express, así le llamaban, aunque de exprés no tenía nada porque pasábamos más horas en aquel tren que un reloj. Años después, mis padres compraron un coche SEAT 124. Una de sus grandes ventajas era que tenía un maletero amplio, eso era muy importante porque cuando viajábamos a Galicia llevábamos mucho equipaje, parecía que fuéramos a dar la vuelta al mundo.

El coche nos daba mayor independencia, sin embargo, la odisea seguía porque las carreteras eran bien distintas a las actuales. Había dos momentos cruciales en aquel viaje: la llegada a Valladolid y la subida al Puerto de Pedrafita. Además, a mi padre no le gustaba conducir, le producía lumbago y la vista se le cansaba. El caso es que en Valladolid siempre nos perdíamos porque había en una encrucijada un indicador de madera con tantas señalizaciones que era difícil elegir la dirección correcta sin parar y en consecuencia, dábamos más vueltas que un ventilador. Por lo que respecta a Pedrafita, era como atravesar el desierto, curvas y curvas, coches o camiones que habían de recular porque ambos no podían pasar al mismo tiempo, pero lo peor era cuando había un accidente, entonces podíamos pasarnos horas y horas hasta que llegaran las autoridades pertinentes.

Cuando llegábamos a Becerreá todo cambiaba, ya estábamos muy cerca, la fatiga quedaba atrás junto a los largos quilómetros recorridos desde Barcelona. Aquella carretera, bordeada de frondosos árboles y prados verdes, representaba el momento antes del momento, el espacio y el tiempo en el que se concentraba la máxima ilusión.

 

Isabel García Díaz (Barcelona-1958). Licenciada en Filología Hispánica por la Universidad de Barcelona. Profesora de Lengua y Literatura Castellana. Ha escrito artículos, microrrelatos y cuentos (Revista Nagari, Poémame, Almiar, 142 Revista Cultural, Calicanto, entre otras), así como la novela “Cuadernos de soledades” (Huerga y Fierro Editores) y el libro de relatos breves “Barcelona-Galicia” (Ediciones Vitruvio). También ha realizado varios trabajos monográficos (UB/AEN) y ha impartido conferencias sobre literatura y cine. La última de ellas titulada “La lengua de las mariposas: del libro al cine” (ICAIC y Embajada de España en Cuba/ El Laberinto de Ariadna en el Ateneu Barcelonès).