«Punto triple del agua», de Regina Salcedo

,

Regina Salcedo (Pamplona, 1972) es escritora, guionista y coordinadora de encuentros literarios. Actualmente desempeña el cargo de vocal de Literatura y Lingüística en el Ateneo Navarro/Nafar Ateneoa. Ha sido galardonada con el Premio Internacional de Poesía José Hierro 2025 con su libro Punto triple del agua (publicado por Ya lo dijo Casimiro Parker). Ha publicado los poemarios Icebergs (2014), Protagonistas (2015), Lo que dejamos fuera (2020), Mujer varada. La rebelión de la espera (2024), Hydra (2024) y Viaje a Creta (2025). También ha publicado los libros Coser una vorágine (2020), Pequeño Diccionario Sentimental: 57 palabras para empezar a amar el euskera (2020), La Baba Celestial (2021) y En qué te has convertido (2021). Ha participado en numerosas antologías y ha escrito para diferentes medios literarios.

Una poeta que sabe bien qué es contar y cantar desde las tripas: <<Lo que ignoráis del todo/ es el grito feroz, espeluznante,/ ese que cada noche/ emerge desde el vientre,/ se desborda en la boca/ y deja a los demás/ helados en sus camas/ como estrellas de mar/ tocadas por el dedo de la muerte>>. Escribir poesía no es sencillo es más bien desgarrador, hay que dejar en los versos jirones de tu alma, como no puede ser de otra forma.

Creo que Punto triple del agua es un lugar de encuentro cómplice de autor y persona lectora; es esa esquina del verso donde festejamos y celebramos esa complicidad enorme que tienen los grandes poetas, estos que escriben desde el margen, con y por la otredad. Y me lleva esta poesía de Regina Salcedo hasta ese verso lapidario suyo: <<Para que todo aquello sobre lo que me poso/ se concentre/ articule un lenguaje/ me refiera>>.

Su poesía es memoria, es mirada y es lenguaje. Y es punto de destino como <<El delicado aroma del jazmín>>. Instante en el que podemos encontrar cobijo en esta realidad del poema y con el poema. Una poesía poderosa, potente, en metáforas y tropos, la de Regina Salcedo, que hay que leer sin prisa y tras leerla quedarse sorprendido, asombrado, y con algo de envidia sana. Poesía para despertar y no perderse en esas terminales a las que nadie llega: <<Si estos versos llegaran a tus manos,/ déjalos en tus manos,/ no los leas en alto>>. Enrique Villagrasa

 

Brinicle o dedo de la muerte

es el nombre que recibe

la esbelta estalactita

que se forma en el mar,

sobre todo en la Antártida,

cuando un flujo de agua extremadamente frío

se introduce hasta capas más calientes.

A medida que desciende,

este rayo de hielo

congela lo que toca:

toda vida animal,

desprevenida y lenta,

que vivía ignorando

tan imposible y cruel advenimiento.

 

Punto triple del agua

Regina Salcedo

Ya lo dijo Casimiro Parker

80 págs. 12€