«Guardan los montes la memoria», de Adrián Pérez Castillo
Adrián Pérez Castillo (Logroño, 1970) es ganadero de ovejas desde los 14 años. Su pasión por la poesía le ha conducido por el sendero de la lectura y el verso desde muy pronto. De formación poética autodidacta, ha publicado los libros de poesía El dolor de un corazón desnudo (1999) y Pastoreando versos (Ediciones del 4 de Agosto, Logroño, 2007). Su obra también está recogida en varias antologías como Experimento poético (Educarte, Santander, 2006), De mar a mar (Atenas, Barcelona, 2006) , Voces y miradas en el Ateneo Riojano (Ateneo Riojano, Logroño, 2007) , Vida de perros (Ediciones del 4 de Agosto, Logroño, 2007) y la revista Espantapájara Nº 2 (Universidad de La Serena, Chile, 2007), entre otras. En la actualidad es presidente y socio fundador de la «Asociación amigos de la poesía de la Rioja Baja», con la que ha relizado numerosos recitales poéticos. Igualmente ha impartido varias conferencias sobre poesía en diferentes institutos de educación secundaria, entre otros foros.
Ha recibido los siguientes premios de poesía: Premio Villa de Autol (primer premio de poesía año 1995, 2000, 2006 y 2007, segundo premio en 1996), Premio Esteban Manuel de Villegas de Nájera (accésit año 2004, primer premio los años 2005 y 2006), premio Romanillos de Medinaceli de Soria (premio nacional 2006 y ganador de la espiga de bronce), el premio Poeta Revelación 2007 de la Editorial 4 de Agosto y librería Castroviejo en Logroño y el Premio internacional Fernando Gil Tudela en Cehegín (Murcia, 2009).
En el Año 2007 presentó su libro Pastoreando versos en diferentes lugares de Chile como la Biblioteca de Santiago, la Universidad católica del Norte en Coquimbo. Allí entró en contacto con las asociaciones «Manuel Durán Díaz» en Antofagasta y la Sociedad de creaciones literarias S.A.L.C. en la ciudad de La Serena, con las que participó en diversos recitales poéticos.
En Un pastor ante la muerte (4 de Agosto), del que seleccionamos el fragmento IV del poema Guardan los montes la memoria cuenta con prólogo de Felipe Fuentes García y este destaca que <<el paisaje natural o estacional es el escenario que conduce al encuentro del poeta con sus vivencias, e origen y contrapunto al paisaje emocional que suscita>>. Totalmente de acuerdo y más pensando que poesía es memoria y paisaje, también paisanaje y mirada, y sobre todo lenguaje que brota entre las piedras de aquel río de la vida que va a dar a la mar. Sin ir más lejos.
«La poesía de Adrián Pérez tiene esa luz que sólo algunos poetas tienen. Su palabra es una lámpara de luminosidad innegable, de transparente dulzura, de una desnudez espontánea que bajo los ritmos de las sílabas atiende las verdades de sus propias rutas. Es así como la experiencia de caminos recorridos, de campos antaño primaverales y de árboles frondosos extinguiendo sus atributos nos presentan en la voz de este poeta una poesía sincera, abierta a los motivos verdaderos de la vida». Benjamín León dixit. Y no seré yo quien le quite la razón: así pues, <<Que se escuche la voz de los pastores>>.
La lectura de este poemario me ha hecho recordar a Miguel Hernández y su Viento del pueblo y a Claudio Rodríguez comentando este libro del admirado Miguel: <<Al final, lo que importa, en esto de la poesía, es la verdad poética: “el viento del pueblo alienta en cada uno de nosotros siempre y es salvación que bendice y maldice toda una vida entera, junto a la poesía verdadera e imperecedera”>>. ¡Gracias poeta Adrián Pérez Castillo por tus versos! Enrique Villagrasa
IV
Los trinos de los pájaros extienden
las sílabas halladas en las piedras,
en los troncos quebrados por las hachas
de estos montes que guardan la memoria
de las noches sin luna, del estruendo
que proclaman los valles cuando mueren
junto al hierro los árboles caídos.
Un pastor ante la muerte
Adrián Pérez Castillo
Ediciones 4 de Agosto
112 págs. 12’23€









