«Tanta noche adentro», de Salomea Slobodian
Salomea Slobodian (Kyiv, 1998) se doctoró en Filosofía, enseña en la universidad y traduce poesía ucraniana. Recibió el Premio Internacional de Poesía León Felipe por Nadir (Celya, 2026, próxima publicación). También es autora de dos poemarios en ucraniano. Su cuento El pie, el pan y la dorífora fue publicado por Torremozas, en el volumen de obras finalistas del Premio Ana María Matute de Narrativa de Mujeres 2025. Sus proyectos poéticos fueron seleccionados en los Encuentros del Arte Joven de Navarra 2024 y 2025. Este libro, Tanta noche adentro (Valparaíso), surge del último de ellos, destacado en la sección de Literatura. I Premio Hisponoamericano de Poesía José Mármol.
<<… le doy la espalda/ y algo me pellizca el pecho/ como si ciertos espacios/ no estuviesen/ para volver/ otro día.
Esa misma sensación de precariedad milagrosa es la que recorre subterránea todo el libro, pues sus poemas son también destellos de una convulsa belleza a punto de evaporarse en nuestras manos. Porque aquello que logra pellizcar lo trascendente nunca se queda quieto: es algo que acontece; una oruga común y fascinante, el chillido de un pájaro que nos destroza. Momentos inasibles y, por ello, abiertos a plenitudes efímeras. De punzante nostalgia.
Como en Mujica, Glück o Guillén —invocados con fértil lucidez por la autora—, encontramos una poesía tan destilada y simiente que vuela con la luz y luego se desploma hacia sus sombras con idéntica presencia y atención, en un tiempo pretérito. No hay ansia de captura, solemnidad o cierre; hay una afinación profunda, de feroz ternura y honesta sensibilidad para vibrar en sintonía cruda con el mundo y todo lo que está y es-siendo en él. Para acercárnoslo al oído y atravesarnos, desnudos, hasta el hueso>>. Palabras en la tapa del libro de la poeta Regina Salcedo y no seré yo quien le quite la razón.
Me gusta esta poesía por la sencillez casi franciscana de cantar y contar lo que su mirada sensual observa, desde su memoria y con este lenguaje exquisito: justo y necesario, en complicidad con las personas lectoras y en busca de la otredad, con esperanza y sin corsés ortográficos: versos abiertos al lector para que sea él quien termine el poema. Una poeta a la que no hay que perder de vista. Enrique Villagrasa
Mientras se agota el día
olvido
porque nada importa más
que este pobre instante
en el que un perro moja feliz la farola
el mendigo se recuesta en su banco
escucha el agua atascarse en la fuente
el vecino tose el humo
de su último cigarro
y un parpadeo
donde se borró el paisaje
recuerda
que no estamos solos tanta noche adentro
TANTA NOCHE ADENTRO
Salomea Slobodian
Valparaíso Ediciones
84 págs. 13’95€









