«Si la pala es promesa de tumba», de Octavio Gómez Milián
El pluscuamperfecto hombre del Renacimiento Octavio Gómez Milián (Zaragoza, 1978) vive en Ateca donde es profesor de matemáticas en el instituto de secundaria. Quien después de hacer radio, televisión, fanzines, edición de libros y grabado discos ha descubierto que todos los garitos donde trabajó como pinchadiscos han cerrado. Espera la vuelta de lo analógico mientras colecciona muñecos sin sacarlos de su caja, según la solapa de su último libro Sobre el mar imposible (Veruela poesía-Diputación de Zaragoza). Es todo un personaje digno de admiración. Se ha llevado tres veces el premio Isabel de Portugal, dos en poesía y una en narrativa. ¡Ahí queda eso!
Sobre el mar imposible, poemario premiado se escribirá mucho y bien pues el poeta es capaz de elevar a la categoría de lírica poesía una tragedia, con toda su belleza y verdad, que en los poemas anida, con soberbios ecos de Federico García Lorca y Miguel Hernández: <<Estos poemas fueron escritos durante el verano de 2024. Un verano de hospitales y muerte. El curso que un joven y una niña de mi pueblo se marcharon para siempre. Para Aitor y para ella está dedicado este libro…>>
El duro poema que hemos seleccionado da cuenta de la vida que no se vivirá, con poderosas imágenes y tropos. Una poesía útil para sobre llevar las distintas fases del duelo; negación, ira, negociación, depresión y aceptación. Una poesía para mantener a raya a la muerte diríase: memoria, mirada intensa de amor y lenguaje. Esto es la belleza del mundo interior: <<Para vivir este aire se ha hecho lento>>. Enrique Villagrasa
Si la pala es promesa de tumba,
el silencio lo es de la palabra.
Sabes que el sueño no es más
que una acumulación de horizontes,
ábacos con los que juega la muerte, niña,
una cuenca, un color. La dignidad
del matiz, la luz como principio moral
del fuego. Devolved a Dios el volcán,
a la carne fundida la mecha. El niño,
con su nombre en electricidad,
nadie articula ya la burla.
Mi niño muerto, mi niño sin nombre.
Las ocho de la mañana. Ateca
recoge naranjas.
Sobre el mar imposible
Octavio Gómez Milián
Veruela poesía-Diputación de Zaragoza









