La 39 edición del premio de novela que concede la editorial Anagrama ha galardonado “El año del búfalo” de Javier Pérez Andújar, malabarista entre la alta cultura y la cultura popular.

 

Texto: Santiago BIRADO  Foto: Queralt CASTILLO

 

Javier Pérez Andújar es inclasificable, como seguramente lo seamos todos, pero si hubiera que apuntarlo a alguna lista de afinidades tal vez sería a la de Juan Marsé o Francisco Casavella, autores catalanes en castellano con querencia por la cultura popular, orgullo de barrio, lengua depilada, ironía que a veces se carga con el ácido del sarcasmo, desconfianza hacia la autoridad competente y querencia por el bando de los perdedores de cualquier guerra.

Se ha alzado con el Premio Herralde, uno de los premios mejor valorados -no en dinero- del panorama literario hispano, aunque los de las tapas amarillas deberían dejar de premiar a autores de la casa para que no decaiga. Según la nota emitida por la editorial junto con el fallo, el libro trascurre por estos derroteros:

“Esta es una novela sobre cuatro artistas de una generación sin suerte que, tras haber perdido los sueños e ideales, se encuentran recluidos en un garaje donde un buen día aparece una extraña criatura que les propone un pacto siniestro.

Esta es una novela sobre una serie de psicofonías en las que van asomando una infinidad de figuras históricas integrada por rebeldes con causa, idealistas asesinados, líderes revolucionarios, guerrilleros convertidos en jefes de Estado, golpistas a sueldo y dictadores de todo el mundo. Desde Agostinho Neto hasta Lumumba. Desde Franco hasta Mussolini.

Esta es una novela sobre utopías políticas y crudas realidades donde conviven Klaus Barbie, Modiano, Gadafi, Bing Crosby, el ColaCao, los Conguitos, Mauriat, Mauriac, Maurois, el detective Cannon, la CNT, el coronel Sanders del pollo frito de Kentucky, José Luis López Vázquez y Joseph Beuys, entre otros muchos”.

El jurado no ha escatimado elogios, y aunque sean arte y parte en cualquier premio, siempre hay que escuchar a gente que sabe de literatura como Gonzalo Pontón Gijón, uno de los miembros del jurado, junto a Marta Ramoneda, Marta Sanz, Juan Pablo Villalobos y la editora Silvia Sesé «Una voz espectral y obsesiva desgrana las tozudas simetrías de una época, la nuestra, marcada en cualquier rincón del planeta por la violencia, la opresión y el terror. El alarde informativo y combinatorio –no pocas veces hilarante– de Javier Pérez Andújar ha producido un artefacto hipnótico, de alto riesgo, del que es imposible apartar la mirada»

Tras su anterior libro, La noche fenomenal, donde profundizaba en el humor como herramienta para indagar en el asombro parapsicológico de un estrafalario grupo de aficionados a lo imposible, el esperpento y las contradicciones de la sociedad que hemos creado tan concienzudamente, promete volver a adentrarnos en esos mundos donde no todo es lo que parece, sino mucho peor.

En unas jornadas sobre literatura y periferia organizadas por la ACEC, donde quiso quitarse de encima todas las etiquetas, afirmó, con ese brillo en sus ojos de los abducidos por la literatura, que “Un escritor no es necesario que tenga razón, ni que sea preciso con la realidad, ni siquiera que diga toda la verdad… lo importante es que te ilumine. Si te ilumina, es un escritor”. Ojalá El año del búfalo contenga lo que Pérez Andújar lleva dentro.