Alba Vidal nació en Barcelona en 1990. Maestra de educación infantil, actualmente está terminando la carrera de historia del arte. Empezó a escribir alrededor de los 10 años, animada por los concursos de poesía de la escuela. Desde entonces su relación con la escritura ha sido de idas y venidas, pero desde hace un par de años lo ha retomado de forma más asidua.  Afirma que «en relación con mi naturaleza, hallo en la poesía una vía de liberación emocional, donde puedo escribir sobre las pesadumbres de la vida, y sobre lo que muchas veces, mi alma silencia.»

 

DESPUÉS DE UN INCENDIO

De noche camino

por las aceras antiguas

tropezándome con muerte,

y solo muerte.

Seres desdichados

a la caza de una vida

que les germine entre las manos.

 

Desgranan junto al viento

sus pestañas una a una,

soplando deseos

a fosas sin dueño,

esperando que el benigno

aliento de los dioses,

les convierta sus pesares

en agua respirable.

 

Y yo cerca,

junto al rebaño,

me sobran los días

y las umbrosas heridas.

 

Hace algún tiempo

que no me pertenezco,

que deambulo entre los gemidos

de mis zapatos vacíos.

 

Porque nadie puede descifrar

la profundidad de un pecho,

ni las cenizas que alberga

después de un incendio.

 

Sin embargo,

entre el tumulto del rebaño

unos ojos abrazaron mi cuello,

colmando mi paladar

de esperanzas y sueños.

 

Porque la vida pesa,

me pesa más que mi cuerpo,

pero no me importa

ahogarme de nuevo,

si son tus ojos los que siguen

apretando mi cuello.