Burbáguena presenta la antología «A orillas del Jiloca»

Huerga y Fierro edita la poesía de los encuentros poéticos.

Texto: Enrique Villagrasa     

 

Burbáguena acogerá el próximo 14 de agosto la sexta edición de la Jornada Poética del Jiloca, actividad que organiza al Asociación Cultural Burbaca dentro de la semana cultural de la localidad. El acto central se desarrollará en la puerta de la iglesia del pueblo. Durante el mismo se presentará la antología de los encuentros poéticos de Burbáguena A orillas del Jiloca (Huerga y Fierro), que como se puede suponer es un acta y muestra de la poesía leída durante las cinco jornadas anteriores. La misma está dedicada a la memoria de la gran Marina Heredia, editora de Los libros del gato negro, quien siempre estuvo a nuestro lado en y con Burbáguena y su poesía.

Este florilegio da cuenta de los poetas participantes en los encuentros: Javier Sancho, Asun Perruca. Gisela Martín Nagore, Lucía Martín Roy, Simeón Martín Rubio, Juan Antonio Tello, Isabel Martínez Sánchez, Jesús Cuesta Calvo, Alfredo Saldaña Sagredo, Javier Picazo Millán, Marta Domínguez Alonso, Alba Vidal Rodríguez, Marisol Julve Barea, Estela Puyuelo, Antonio Ansón, Michel Royo, Alejandra Vanessa, Sofía González Millán, Cristina Jiménez Navarro, Mario Hinojosa, Nacho Escuín, Ana Ángeles Fuertes Sanz, Celia Carrasco Gil y Olga Bernad.

La antología lleva un inteligente y pedagógico prólogo de Simeón Martín, donde señala que: <<En todas las introducciones se da cuenta del porqué y de la ilusión con la que nacieron las jornadas poéticas de Burbáguena, de las que esta edición es una muestra de las mismas. De ellas se desprende que estamos, como Miguel Hernández, ante un silbo de afirmación en la aldea, en un río y una provincia a la que también han acudido voces de otras partes, pero si se permite, con el mismo acento>>.

Señalar también que leído el epílogo de la misma, en él se explica que los y las poetas participantes en este florilegio muestran su arte poético lleno de fuerza feroz, también con mucho temor y temblor, pues no es plaza baladí para leer poemas diríase; pero sí fruto de la amistad, del azar y la necesidad y aquí están, no queriendo demostrar nada y si proponer, sugerir, que es lo que siempre busca la poesía. Escuchen en Burbáguena y lean a estas y estos poetas no les defraudarán y sí les conmoverán.

Piensen ustedes que <<asistir a un  recital de poesía es como asistir a una cata de vinos. En el vino, se trata de descubrir lo que el caldo aporta al gusto, al olfato, a la vista y al tacto. La poesía añade el oído como elemento fundamental. Pese a todo, si el vino no nos gusta, vertemos la copa y vamos a otro. Algo así sucede con la poesía. El poeta, como decía Bécquer, pretende hacer que sus palabras sean a un tiempo “suspiros y risas, colores y notas”. Bien es  verdad que el poeta sevillano reconoce la imposibilidad de semejante tarea. El lector, en este caso el oyente, debe verse sorprendido por la audacia del poema. El poema debe dejarnos con la boca abierta>>, Martín Rubio dixit.

Cabe apuntar que el acto poético de la jornada cultural consistirá en una sencilla participación de los y las poetas presentes en la antología, que puedan estar en la puerta de la iglesia de Burbáguena, con la lectura de sus tres poemas y después un coloquio con el público asistente. La antología de un centenar de páginas cuenta con unas breves introducciones de los presidentes y presidenta de Burbaca: Manolo PicazoBegoña Fidalgo, Sofía González y Jaime Soriano; un prólogo; una biografía de cada poeta y sus tres poemas, más un epílogo. ¡Ahí es nada!

No dejen de asistir a escuchar esta poesía, su cerebro lo agradecerá. Es un buen regalo para el mismo en una tarde cálida de agosto, a la sombra, no lo duden. ¡Nos vemos en Burbáguena! ¡Gracias!