Vicente Luis Mora: el silencio como respuesta
La Caja Books edita «El libro blanco. Alfabeto de silencios».

Texto: Enrique Villagrasa Foto: Francisco J. Sánchez Montalbán
Vicente Luis Mora (Córdoba 1970) es uno de los poetas españoles de hoy esenciales en la indagación del lenguaje poético y sus silencios, como demuestra en El libro blanco. Alfabeto de silencios (La Caja Books), que me ha dejado más turbado de lo que estaba, lo que me lleva a pensar en Antonin Artaud: <<Tenemos menos necesidad de adeptos activos que de adeptos turbados>>.
Algunos dicen que es un ensayo literario que explora los silencios y sus incontables resonancias artísticas, filosóficas, científicas y poéticas; una experiencia orgiástica para el cerebro, onanismos aparte. No es un sencillo ejercicio y leído de tirón; no es lo más recomendable. Textos cercanos al aforismo, complejos, rebuscados que te llevan a pausar la lectura y a reflexionar mucho. Textos que te absorben en su vértigo, desde el cuento del prólogo (que me recuerda a la canción Y nos dieron las diez) a la última nota restauradora y definitiva del silencio, para mí: <<Cuanto más silencio más yo>>. Ese yo que le lleva a señalar en el prólogo que El libro blanco no es obra suya, para que nadie se lleve a engaño ni crea que le han tomado el pelo. Un estupendo pretexto para escribir sobre <<estas formas universales de silencio>>.
Por cierto y hablando de vértigo, aquí vértigo no significa lectura rápida, hay que pensar que para este escritor, poeta, ensayista, crítico, profesor y aforista como es Vicente Luis Mora, la relación con el texto es instintiva, en complicidad con las personas lectoras, creo que su propio límite infinito es la frontera del lenguaje, al igual que <<En las iglesias en ruinas se oye un silencio desafinado>>. El poeta busca desde tiempos pasados <<El silencio retumbante de las fosas comunes abiertas>>. Poderosa metáfora. Y si tenemos en cuenta esa búsqueda de la poesía podemos llegar a comprender este alfabeto de silencios escritos a la vez que su caminar pensativo: el caminar y el pensamiento siempre a la par, ahí descubrimos el ritmo de los versos y del sentir del pensamiento: <<Los antiguos persas dejaban los cadáveres al cuidado de los buitres en las llamadas dakhmas (torres del silencio)>>. Algunos trenes tiene vagones del silencio, por cierto y sin ironía.
Me llama poderosamente la atención también esta escritura fragmentaria, diríase. Y ella me lleva a Edmond Jabès en Un extranjero con, bajo el brazo, un libro de pequeño formato (Galaxia Gutenberg, 2002) y al mismo Nietzsche, que me apasionan, al igual que Vicente Luis Mora. Creo que dejé de escribir poesía tras leer la suya y quedarme con el cuaderno cerrado en la esquina del verso. Llegados a esta escritura consciente de su fugacidad y, a pesar de ello, dispuesta a dejar marca y señalar camino: <<Transparentar la palabra transparencia>> y estamos de acuerdo en que <<Leer tinta blanca impresa sobre papel es como ver el cielo desde el lecho del mar>>.
No sé si al mundo le hacen falta más versos de los que ya tiene, pero este breviario, como libro de memoria y apuntamiento, de Vicente Luis Mora es justo y necesario: unida vida y poesía en él. Y para mí es importante la forma que tiene de poetizar lo que importa, su expresión. Poesía que emana de lo que será, no de lo ya sido que también. Podríamos decir que en El libro blanco. Alfabeto de silencios hay insomnio pasional y lucidez meridiana de y sobre una realidad real en el verso libre y a la vez suelto: <<De la misma manera que no hay un solo color negro, son infinitas las tonalidades del silencio>>. Creo que escribe siempre echándole un pulso a la muerte: <<La muerte se mira en la muerte>>, Jabès dixit, que es una forma de controlarla, pues escribe desde el filo de todo y nada, con una poética siempre libre y suelta, imposible de cercar. Así es Vicente Luis Mora en este recorrido por los múltiples silencios. Debemos aprender de nuevo a leer para abrazar el silencio, pues El libro blanco. Alfabeto de silencios nos ofrece, personas lectoras, el silencio como respuesta. ¡Amén y subversión total!
Por cierto la poeta Berta García Faet afirma que <<Para mí, Vicente Luis Mora ha escrito su mejor libro. Su mejor ensayo: su mejor poema>>. ¡Háganle caso y léanlo! ¡Gracias!









