“Will” es el libro de memorias que el actor, junto con Mark Manson, ha publicado hace unos meses en España donde encontramos al Will Smith más personal.

 Texto: Susana PICOS  

 

El bofetón de Will Smith a Chris Rock en la entrega de los premios Oscar sigue haciendo correr ríos de tinta y es que ¡no es para menos! La incredulidad es tan grande, que algunos todavía piensan en una treta pactada entre el actor y el presentador, aunque cuantos más días pasan de la sonora bofetada esa teoría menos se sostiene. Lo cierto es que Will Smith ha pasado de ser El Príncipe de Bel Air, El hombre de Negro o el padre de Serena y Venus Williams a ser el hombre que se subió al escenario en la gala de los Oscar y propinó un puñetazo al presentador por hacer una broma a costa de la alopecia de su mujer.

En medio del debate del uso de la violencia, el machismo del actor o dónde se encuentran los límites del humor, cae en nuestras manos un libro publicado este pasado mes de diciembre en España por el sello Zenith, titulado Will, unas memorias del actor norteamericano escritas con la ayuda de Mark Manson, un autor de éxito que -mira cómo son las cosas-, dirige una de las páginas web sobre crecimiento personal más reconocidas a nivel mundial.

Durante 21 capítulos, Will Smith hace un recorrido por su vida, destacando los momentos felices y la filosofía que le ha guiado hasta la cima de Hollywood, pero también las malas experiencias y cómo las ha superado. Es curioso fijarse en los enunciados que abren cada uno de los capítulos: Poder, Destrucción, Auge, Infierno…terminando por el último llamado Amor.

Will inicia su historia cuando tenía once años. Cuando su padre, que tenía un taller de electrodomésticos, le dijo a él y a su hermano pequeño que construyesen un muro de tres metros sesenta de alto y seis de largo porque el anterior se había derrumbado. Así, cada día al salir del colegio, los hermanos Smith iban a trabajar a la entrada del Taller para construir el muro, pero no sabían cómo hacerlo y les parecía un trabajo inmenso. Su padre escuchó sus cuchicheos y les dijo:

“- ¡Dejad de pensar en el maldito muro! – dijo-. Aquí no hay ningún muro. Aquí lo que hay son ladrillos. Vuestro trabajo es colocar bien este ladrillo. Luego pasáis al siguiente ladrillo. Y después colocáis ese otro ladrillo perfectamente. Y luego el siguiente. No os preocupéis por ningún muro. Preocupaos por el ladrillo en cuestión.”

Este ejemplo lo pone Will Smith para explicar su manera de entender la vida y su carrera profesional. “Y el secreto de mi éxito es tan aburrido como sorprendente: vas y pones otro ladrillo. ¿Te enfadas? Pones otro ladrillo. ¿Se estrena una película y no funciona en taquilla? Pones otro ladrillo. ¿Caen las ventas de tu álbum? Te levantas y pones otro ladrillo. ¿Tu matrimonio se está hundiendo? Pones otro ladrillo”.

Will Smith es actor, rapero y también productor cinematográfico y discográfico. A finales de los años 80 empezó a tener cierta fama como cantante de rap con el nombre de The Fresh Prince, pero el gran salto le vino de la mano de la serie de televisión El Príncipe de Bel-Air, que cosechó durante años el favor del público americano y el de otras partes de mundo, incluido el de nuestro país. Ha ganado cuatro Premios Grammy y ha estado nominado al Oscar en dos ocasiones anteriores por sus papeles en la película Alí, en 2001, y por el de En busca de la felicidad, en 2006, hasta que lo ha ganado el pasado domingo por su interpretación del padre de las dos famosas tenistas Williams, en Rey Richard, una familia ganadora.  Como dato curioso, en 2013, adquirió los derechos para Estados Unidos del programa de televisión El hormiguero, presentado por Pablo Motos.

En el libro, Will Smith repasa su carrera de éxitos, pero sobre todo nos encontramos con un Will muy personal, que habla de su familia, de su infancia, sus miedos y traumas. En el capítulo titulado Miedo narra una experiencia de su niñez como una o la que más ha marcado su vida. “Cuando tenía nueve años, vi cómo mi padre le daba un puñetazo a mi madre en la sien con tanta fuerza que se desplomó. La vi escupir sangre. Ese momento en ese dormitorio, probablemente más que cualquier otro momento de mi vida, ha definido lo que soy ahora.

Todo lo que he conseguido desde entonces, los premios y los reconocimientos, los focos y la atención mediática, los personajes y las risas, han estado marcados por un sutil deseo reiterado de pedir perdón a mi madre por mi inacción aquel día. Por fallarle en ese momento. Por no enfrentarme a mi padre.

Por ser un cobarde”.

El libro termina con Will Smith saltando al vacío desde un helicóptero el día de su 50 cumpleaños en un intento de demostrar que puede vencer sus temores. No sé qué escribiría Will Smith ahora en su libro de la reacción violenta e iracunda que tuvo  la otra noche en la gala de los Oscar, ¿otro salto al vacío para luchar contra sus miedos?