El “Atlas de los países en busca de la felicidad” (Larousse) analiza mediante valores medioambientales, urbanísticos, energéticos, psicológicos, económicos y comunicativos cuáles son los países en los que sus habitantes son más felices.

 

 Texto: Redacción

 

Algunas personas de nuestro país se han levantado hoy siendo millonarias porque compraron el boleto del premio gordo de la lotería de Navidad. Si preguntamos a cualquiera de ellas, seguramente, todas nos dirán que se sienten muy felices, pero ¿el dinero da la felicidad? Según el estudio que los psicólogos y ganadores del Premio Nobel de Economía Angus Deaton y Daniel Kahneman publicaron en 2010, en el que relacionaban felicidad y economía, la conclusión es que sí, pero hasta cierto punto. Observaron entre los 450.000 trabajadores de Estados Unidos encuestados que el bienestar emocional crecía conforme aumentaban los ingresos, pero se llegaba a una barrera. Ellos la cifraron en los 75.000 dólares de renta anual; vieron que el grado de felicidad no se incrementaba a la misma proporción que se ganaba el dinero.

En esa línea, el rey de Bután, en 1972, se propuso medir la felicidad de la población de su país, pero sin seguir los parámetros monetarios al uso, como el PIB, sino teniendo en cuenta otras variables como la protección del medio ambiente, la promoción de la cultura, el buen gobierno y las condiciones de vida, lo que llamaron Felicidad Nacional Bruta (FNB).

Con esa idea nace el Atlas de los países en busca de la Felicidad (Larousse), en el que nueve especialistas en geografía, historia y antropología conjugan el rigor cartográfico con la idea de la felicidad para conocer mejor nuestras sociedades. Joan Tort, director del Departamento de Geografía de la Universidad de Barcelona y coordinador de la obra, lo define así: “una obra que trata de presentar y, sobre todo, de representar, los parámetros básicos que pueden considerarse más significativos y relevantes, en el momento actual, para expresar las similitudes y diferencias que se dan hoy en el mundo en lo que concierne a la idea de felicidad aceptada como más común: desde los relacionados con el bienestar, la salud y la calidad de vida a los que apuntan a la economía y el trabajo o al acceso a la educación y a la cultura; o los que atañen a cuestiones más específicas como la disponibilidad de redes de comunicación, las condiciones del entorno urbano, la relación entre política y compromiso social, o bien a una miscelánea de temas que atañen a ámbitos como el turismo y el deporte, o como la psicología social”.

El Atlas de los países en busca de la Felicidad es una ambiciosa obra de gran formato que ofrece una gran cantidad de información dividida en 80 temáticas, con 180 gráficos y estadísticas y 140 mapas, en la que además del PIB se tienen en cuenta otros factores (medioambientales, urbanísticos, energéticos, psicológicos, comunicativos, etc) para medir el grado de felicidad de los habitantes de un país.

 

Los países con más PIB per cápita en dólares (2019)
LUXEMBURGO 113.200
SUIZA 83.700
NORUEGA 77.900
IRLANDA 77.800
QATAR 69.700
ISLANDIA 67.000
ESTADOS UNIDOS 65.100
SINGAPUR 64.000
DINAMARCA 59.800
AUSTRALIA 53.800
Media mundial 11.400

 

En este cuadro de los países con más PIB no aparece, por ejemplo, ninguno de América Latina pero, en cambio, la mayoría de sus habitantes responden a las encuestas que son felices en su vida, porque principalmente valoran como muy positivas sus relaciones familiares, de amistad y de la comunidad.  Según el Informe Mundial sobre la Felicidad (IMF) de 2020, los países escandinavos encabezan la lista de los más felices, porque sus habitantes sienten que sus instituciones funcionan, valoran su sistema de bienestar social y tienen índices bajos de delincuencia y corrupción.

Muchos y variados son los datos que los autores barajan en este atlas para conocer el grado de felicidad. Nosotros hemos elegido como muestra tres: los de los países donde hay menos suicidios, los que disfrutan de más vacaciones laborales y los que pasan más horas conectados a su teléfono móvil.

 

Países con menor tasa de suicidios
(Suicidios por cada 100.000 habitantes, 2016)

 

De menos a más

 

BARBADOS 0,4
ANTIGUA Y BARBUDA 0,5
BAHAMAS 1,6
GRANADA 1,7
JAMAICA 2
KUWAIT 2,2
SAN VICENTE Y GRANADINAS 2,4
SIRIA 2,4
AZERBAYÁN 2,6
UNIÓN DE EMIRATOS ÁRABES 2,7
MALDIVAS 2,7
GUATELMALA 2,9

 

Los países del trópico lideran esta lista y, por contra, los países que tienen las tasas más elevadas de suicidio son Lituania, Guyana y Corea del Sur, y muy por encima de la media se encuentran también India y Rusia, aunque las condiciones económicas de unos y otros son muy distintas.

 

Los 12 países del mundo con más vacaciones pagadas Días hábiles
FRANCIA 30
FINLANDIA 30
REINO UNIDO 28
ITALIA 26
BRASIL 26
DINAMARCA, AUSTRIA, SUECIA Y ESLOVAQUIA 25
ALEMANIA, PAÍSES BAJOS Y CUBA 24

 

España aparecería en el treceavo lugar, con 22 días hábiles festivos, junto a Portugal, Panamá y Perú. En los últimos puestos de la tabla aparecerían los países de Asia Oriental, como China o Japón, donde no se superan los diez días, pero es en Estados Unidos donde no existe obligación legal de conceder vacaciones pagadas a los trabajadores. ¿Quiere decir esto que los habitantes de esos países que no tienen casi días de vacaciones son más infelices? Los autores nos dicen que “no necesariamente”.

Las comunicaciones y el acceso a las nuevas tecnologías son otro de los índices que se miden en el libro. Por ejemplo, las personas que tienen internet se estiman que pasan en él, de media, más de 6 horas al día. De estas, más de 3 horas son frente al móvil, aunque estas varían mucho según los países. En Japón sería una hora y media y en Filipinas más de 5 horas. En España la media es de 2 horas y media.

 

Promedio de tiempo diario pasado en internet entre la población que tiene acceso al móvil (enero 2020)

 

Países que pasan más tiempo (entre 5 y 4 horas) Horas
FILIPINAS 05:11
TAILANDIA 04:57
NIGERIA 04:50
COLOMBIA 04:49
INDONESIA 04:46
BRASIL 04:41
KENIA 04:36
ARGENTINA 04:32
MÉXICO 04:15
ARABIA SAUDÍ 04:14
SUDÁFRICA 04:13
MALASIA 04:03
TURQUÍA 04:00

 

El acceso a internet a través del teléfono móvil es valorado muy positivamente por los usuarios como herramienta que mejora su vida, no obstante, la brecha digital entre Norte-Sur es una realidad. Como afirman los autores: “Superar esta brecha digital, es decir, la diferencia en el acceso y el uso de las herramientas digitales, es uno de los desafíos socioeconómicos de los próximos años”.