«Concurre sutil arrimo», de Marisa López Soria
Marisa López Soria, nacida en Albacete, vive en Murcia. Es maestra, licenciada en Geografía e Historia y en Historia del Arte. Directora en centros públicos de la Región de Murcia. Asesora de Formación en Centros de Profesores y Recursos (CPRs). Becada en numerosas ocasiones con residencias en Hungría, Francia y España.
Desde la concesión del Premio Nacional de Narrativa del MECD en 1986, ha obtenido numerosos reconocimientos en ensayo, narrativa y poesía. Ha publicado más de una cincuentena de libros de literatura infantil y juvenil en prestigiosas editoriales (Alfaguara, Penguin Mondadori, Espasa, Everest, Hiperión, Círculo de Lectores, Kókinos, Planeta, Oxford, etc). Recogida en antologías, una parte de su obra LIJ está traducida al chino, coreano, portugués, holandés, catalán, francés, etc. Madrina del Día de la Escritura por el Consejo General del Libro, 2019, realiza Animación a la Lectura y Encuentros con Autora en España e Institutos Cervantes de Europa. Dirige el Taller de Lectura, Escritura y Arte para jóvenes en la Fundación CajaMurcia desde el año 2000 hasta la fecha. Jurado en prestigiosos premios nacionales, (Setenil, Ramón Gaya de Novela, Murcia Joven, CreaMurcia, Premios Literatura Alfonso X, Lazarillo de Creación, Aulas Hospitalarias, etc), es colaboradora pedagógica en la editorial Casals y en el periódico La Opinión de Murcia desde 1990.
En 2023 introduce la poesía en las aulas del Programa ALCE. Francia. MECD, para el alumnado emigrante. En 2024 es nombrada Alumna Inspiradora de la Facultad de Educación de la Universidad de Murcia. En la actualidad, su nombre luce en cuatro bibliotecas de los colegios de la Región deMurcia- CEIP La Salud de Alcantarilla, CEIP Florentino Bayona de Mula, CEIP Carolina Codorniú en Churra, y Colegio San Jorge. Molina de Segura.
Concurre sutil arrimo
Monto allego con alegro me avecino
cautelosa
soy la lagartija al sol en la pared de cal de tu terraza
tengo próximo el refugio
déjame hacer quietud paciencia no me perturbes
o a la menor señal malograré el porqué
—solo tendrás presencia de restos de mi piel—
y alarma alarma.
Huida.
No soy yo la venenosa.
(Recuerdo traigo de golpes, zarpas, sangre, salpicaduras.)
La mujer que se avino
Marisa López Soria
Editorial Difácil
96 págs. 14€









