La Fira del Llibre d’Ocasió Antic i Modern de Barcelona se despliega un año más entre la crisis y la resistencia.

 

 

Texto: Redacción

 

El pasado viernes, el pregón del escritor mallorquín Biel Mesquida dio el pistoletazo de salida a la 70 Feria del libro de Ocasión en al Paseo de Gracia de Barcelona. Hasta el próximo 3 de octubre se despliegan 36 casetas que ofrecen desde libros de segunda mano de las últimas décadas a cómics de distintas épocas, libros de arte y libros de bibliofilia. El autor se mostró especialmente complacido de dar el pregón en esta feria que representa a un sector fundamental para los amantes de la lectura: “El libro usado es uno de mis objetos de deseo”. Animó a la gente a dejarse ir en el batiburrillo de oferta de una feria como esta que se despliega en el centro de Barcelona: “los escritores y poetas han de leer libros de todas las castas y de todas las épocas” También tuvo un afectuoso recuerdo para el escritor Joan Perucho, que tanto le enseñó sobre el amor a los libros. Relató con afecto cómo en una ocasión le comentó a Perucho que su gran biblioteca debería ser reunida cuando él faltase y archivada en un centro de la administración para su catalogación y el estudio de su obra, pero él le dijo con vehemencia que ‘de ninguna manera». Perucho le mostró la importancia de que esos libros que llegaron azarosamente a sus manos, siguieran fluyendo por otras manos. Justo lo que hace el gremio de libreros de libros de ocasión, que hacen que circulen hasta que el papel aguante.

El presidente del Gremio de Libreros de Viejo de Cataluña, el librero y poeta Marçal Font, lamentó el cierre de librerías históricas pero también se congratuló de la apertura de cuatro nuevas librerías el último año. En sus palabras de apertura de la feria, les dijo a sus colegas que eran custodios de un legado muy valioso: “héroes humildes y olvidados del mundo de la cultura, pero fundamentales”. Font aseguró que ha sido “una época de crisis, pero también de cambios”. Él mismo lo ejemplifica: empezó abriendo una librería en internet, unos años después abrió una tienda física en Badalona, y después optó por cerrarla y volver al formato de comercio electrónico. En ese sentido considera que “el comercio electrónico es muy importante para las librerías de viejo, pero precisamente por eso también lo son ferias como esta: es el momento de encontrarte con tus clientes habituales para estrechar lazos y reclutar nuevos clientes a los que vas a ir atendiendo a través de la conexión por internet”.

Font también puso énfasis en la importancia del cartel de la Feria, este año a cargo del artista Xavier Rodés. Rodés explicó del cartel: “la isla de libros que muestro es una metáfora: los libros nos ofrecen un refugio en el océano de incertidumbres de la vida”.

El presidente de los libreros de viejo se sintió especialmente motivado con el hecho de que “El sector experimenta desde hace unos años un cambio generacional hacia un público joven, especialmente interesado en la novela gráfica, pero también en muchos otros géneros. La Feria se ha enriquecido gracias, precisamente, a este encuentro entre generaciones diferentes”. Hasta el próximo 3 de octubre, el centro de Barcelona ofrece la posibilidad de bucear en las casetas de libros en busca de pequeños o grandes tesoros.