La suela de mis zapatos

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La suela de mis zapatos

Gonzalo Suárez

Random House

272 págs. 19’90€

                                                     

Random House vuelve a editar La suela de mis zapatos, una antología de los textos periodísticos de Martín Girard, pseudónimo del escritor y cineasta asturiano Gonzalo Suárez. El volumen tiene como subtítulo: “Paseos y andanzas de Martín Girard”.

Se trata una recopilación de crónicas y artículos publicados en diversas publicaciones barcelonesas ya desaparecidas como los añorados periódicos El Noticiero Universal, el deportivo Dicen o la revista Gaceta Ilustrada. Los textos corresponden a la primera mitad de los años sesenta del pasado siglo, época en la que Gonzalo Suárez ejerció el periodismo en Barcelona, utilizando el apellido de su esposa.

Las primeras crónicas son deportivas, en torno al mundo del fútbol y el boxeo. Girard era un reportero bien informado; pues curiosamente, su madre, tras separarse, se había unido sentimentalmente a Helenio Herrera, el técnico entonces de moda en Europa, que había abandonado el Barcelona por el Inter de Milán.

Además del mundo del deporte, en el que encontramos entrevistas a personajes como Pelé, Fred Galiana o Kubala, Martín Girard nos muestra una Barcelona que ya no existe. La Barcelona de un incipiente desarrollismo, en la que empezaban a surgir algunas élites como la famosa «gauche divine”, en la que nuestro cronista no quiso integrarse.

Gonzalo Suárez, a través de su personaje, frecuenta el mundo del teatro y del cine y alterna con figuras como el autor teatral Miguel Mihura, el cineasta Juan Antonio Bardem o los actores Fernando Fernán Gómez y Francisco Rabal. También se relaciona con los primeros literatos que empiezan a regresar del exilio como Alejandro Casona o José Bergamín.

Girard acomete todo tipo de reportajes e incluso se atreve a emular a Don Quijote dando voz a los sin voz, lo que le costará, finalmente, su expulsión de la cadena SER.

El libro cuenta con un ilustrativo prólogo de Eduardo Mendoza y un no menos interesante epílogo del propio autor, en el que nos cuenta por qué se cansó del periodismo y de Martín Girard.  Alfonso de la Hoz González