Hoteles, un refugio para los amantes de la lectura

El Hotel Barceló Punta Umbría Mar organiza el primer Retiro Literario en un hotel de nuestro país del 24 al 26 de septiembre.

Hotel Barceló Punta Umbría Mar (Punta Umbría, Huelva)

Texto: Susana Picos

 

Recibo en casa un libro sin título ni autoría, con solo una imagen en la portada de una figura humana tomada en vertical y vista desde los pies. No veo si es de un hombre o una mujer, solo que está saltando o flotando. Es el primer libro de mi Retiro Literario.

Hace unas semanas me contaron que el Hotel Barceló Punta Umbría Mar (Huelva) organizaba un “Reading Retreat”, el primer Retiro Literario en un hotel de España. Lo primero que te indican es que te enviarán un libro para que lo leas antes de llegar, porque una de las actividades del Retiro es un club de lectura.

Al cabo de unos días, recibo el ejemplar de la editorial Barrett, Diario de aterrizaje, de Laura Ortiz Gómez, un libro de menos de cien páginas, con tapas grises y sin nada en la portada, excepto esa imagen donde lo primero que ves son unos grandes pies. No conozco a la escritora y sé muy poco de la editorial, así que lo abro sin ninguna idea preconcebida.

Y llega la fecha de la partida. Con la bolsa y el libro bajo el brazo, me encamino al aeropuerto. El viaje será largo porque voy a la otra punta de la península. Vuelo hasta Sevilla, donde me da tiempo de darme un paseíto; tomo el tren hasta Huelva y, después, un autocar hasta Punta Umbría. Una larga excursión, pero el fin de semana promete. De momento, los transportes han cumplido el horario. Es un buen augurio.

El Barceló Punta Umbría Mar tiene un vestíbulo de grandes cristaleras con vistas a la piscina central y con el océano al fondo, pero en lo que yo me fijo es en el cartel que señala la Biblioteca. Hacia allí me dirijo y me encuentro en una esquina del vestíbulo una gran vitrina llena de libros. Me sorprende que la mayoría estén publicados en inglés, francés y otras lenguas, y que en castellano haya pocos. Cuando pregunto en recepción, me comentan que la mayoría de clientes que se alojan en el hotel son nacionales o del país vecino, Portugal, y que muchos usuarios cogen en préstamo o dejan allí sus libros, una vez terminados. Lo que está claro es que, a juzgar por los ejemplares que hay en la vitrina, es una práctica más habitual entre los lectores de otros países que del nuestro.

Subo a mi habitación y me encuentro sobre la mesa mi kit de fin de semana: una libreta para escribir, un lápiz, una bolsa y la agenda de actividades. La mañana la dedicaremos al club de lectura y el día siguiente a un taller de escritura creativa. Esa noche, después de cenar, repaso mi lectura de Diario de mi aterrizaje, un libro muy íntimo en el que la escritora colombiana se vacía y nos transmite su pasión por la escritura, el regreso a los orígenes, a la familia, el sufrimiento y el gozo de enamorarse. Es una prosa muy lírica y a la vez muy corporal. No sé qué pensarán las demás, porque creo que la mayoría de los miembros del club son mujeres, aunque eso sí que no me sorprende.

En una de las terrazas al aire libre del hotel nos reunimos con los moderadores del club de lectura. Son los editores y fundadores de la editorial Barrett, y, aunque lleve ese nombre, son de Sevilla: Belén García, Manuel Burraco y Zacarías “Zaca” Lara. Nos empiezan contando que cumplen diez años y que en su catálogo llevan publicados más de ochenta títulos. Destilan buen humor y entusiasmo, y Belén resume así su política: “Nuestra línea editorial es que nos explote la cabeza”. Entre sus éxitos nos hablan de Panza de burro, de Andrea Abreu, que ha vendido 90.000 ejemplares, y de autoras como Elaine Vilar Madruga, de la que publicaron La tiranía de las moscas, y de la que en este próximo septiembre sacarán La piel hembra. Entre las personas asistentes al club se encuentran también la directora del hotel, Jenifer González, y la subdirectora, Inés Moragues, quienes no pueden ocultar su ilusión por este proyecto. Charlamos durante varias horas porque los matices del libro son tantos que ofrece muchas miradas. Coincidimos en que esta autora colombiana ha sido una sorpresa y un descubrimiento.

Tras el club, la comida, donde se fusionan los alimentos de Colombia, vinculados con la historia del libro y los propios de Huelva. Y luego, el Taller de escritura creativa. El título del taller me da un poco de respeto por si no estoy a la altura de las demás participantes, pero al entrar veo a los editores de Barrett, que van a ser los encargados de moderarlo, y me relajo. Es divertido, te incita a perder los prejuicios para dar paso a la creatividad y la imaginación.

El fin de semana culmina con una visita a las instalaciones de spa y masaje del hotel, y, sobre todo, con paseos por las extensas playas de Punta Umbría. Cuando dejo mi habitación, me informan de que el fin de semana del 24 al 26 de septiembre se inaugurará oficialmente la primera edición del “Reading Retreat”.

Cuando estoy en el taxi, de camino al aeropuerto, pienso que no sé qué tienen los hoteles, pero son muy literarios. Son escenarios de numerosas novelas, hogares para escritores que han vivido en ellos o han pasado sus últimos días, lugares que han inspirado historias. Son un nexo entre libros y turismo que se sigue reinventando para perdurar.

 

Otras actividades literarias en hoteles

* La cadena hotelera Barceló impulsa las Conversaciones Literarias Formentor, que se celebraron por primera vez en 1959, y que desde hace unos años van rotando y se organizan en distintos hoteles del Grupo. Las próximas Conversaciones tendrán lugar del 1 al 5 de octubre en el Hotel Occidental Aranjuez. En ese marco se da a conocer también el ganador del Premio Formentor.

* El Hotel Le Méridien Ra, del Vendrell (Tarragona), acoge las jornadas literarias Transversal, organizadas por la gestora cultural Bracket Cultura, que se celebran en el mes de mayo.

* El Premio Eurostars de Narrativa de Viajes cumple 25 años y tiene una dotación de 25.000. Lo convocan Grupo Hotusa, RBA Libros y la Universitat de Barcelona.